¿Qué hago primero el cardio o las pesas?
El orden de los
factores en este caso importa y bastante.
Si en una sesión hacemos coincidir el entrenamiento de
fuerza y el cardiovascular, la estructura debe ser la siguiente:
Empezaremos por el calentamiento,
continuaremos con el trabajo de musculación, posteriormente realizaremos el
cardio y finalizaremos con unos estiramientos suaves.
Este orden no es caprichoso, varios son los motivos por los
que se debe afrontar el trabajo de musculación antes del cardio y lo
principales son los siguientes.
Eficiencia: Para el trabajo de
musculación necesitas realizar esfuerzos cercanos al 100% de tu fuerza y esto
solo puede ocurrir en condiciones de descanso. Si consumiéramos antes la
energía con una sesión de cardio, nos quedaríamos vacios de glucógeno para
afrontar las pesas, dejando su rendimiento y efectividad por debajo del 50%.
Prevención: Es el motivo más
importante, durante el cardio hay una deshidratación mucho mayor que durante
las pesas, provocado por los niveles de sudoración. Estudios demuestran que con
un 2% de deshidratación el riesgo de roturas fibrilares se multiplica por 10, y
con un 4% se multiplica por 50. Así que no te la juegues.
Comodidad:
El hecho de enfrentarnos a la sesión de pesas después del cardio supondría
hacerlo con la ropa sudada y es realmente incómodo entrenar así, más aún cuando
este sudor se enfría, además volvemos a hablar de prevención, un músculo sudado
y frío sometido a un esfuerzo importante es carne de cañón para las
contracturas.

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